martes, 24 de junio de 2014

PROFESIONALES POR VOCACION O COMO VAYA VINIENDO VAMOS VIENDO

Desde hace un buen tiempo he venido observando, con gran preocupación, que los jóvenes de ahora escogen su profesión como si de una vestimenta se tratara; para usarla mientras puedan y cambiar a otra cosa. Y es que lo notas inmediatamente cuando le preguntas a un estudiante de quinto año de bachillerato ¿Qué vas a estudiar?, y sin ninguna emoción  te contesta: “Todavía no lo sé”, cuando se supone que a esas alturas de la vida esa decisión debería estar tomada.
Recientemente un grupo de muchachas, estudiantes de una reconocida Escuela Técnica Comercial de la ciudad, entraron como pasantes en la empresa donde trabajo, nuestra intención era dejar fija a por lo menos una de ellas, sin embargo, al hacerles la pregunta sobre que carrera pensaban estudiar, el área comercial y administrativa brillo por su ausencia.  Y me pregunto yo: ¿Qué hay de los seis años de estudio cursados por ese estudiante y cuyos conocimientos no va a usar en el resto de su vida? ¿Qué sucede con el tiempo y los recursos invertidos en él, por él, por sus padres y por el estado? ¿Qué sucede con el cupo cedido a él, mal utilizado obviamente y que pudo ser dado a otro que realmente lo aprovechara? ¿En qué está fallando el estado? ¿En qué fallamos como padres? A mi manera de ver estamos “meando” fuera del perol.
Y es que cada vez se hace más común encontrar profesionales inconformes, sucede mucho con la carrera docente, gran mayoría de los alumnos de los Institutos Pedagógicos del país terminan allí por no conseguir cupo en otra universidad. ¿Se imaginan ustedes a un médico que estudie la carrera sin verdadera vocación de servicio? Pues la carrera pedagógica es tanto o más delicada que la medicina, ya que son ellos quienes forman al individuo, al ciudadano, al padre o madre y a los profesionales del futuro. Un verdadero circulo vicioso.
Un profesional inconforme, se convierte en un profesional mediocre, sin aspiraciones, sin ambiciones y sin sueños de un futuro mejor. ¿Se les parece en algo a la realidad venezolana? Al parecer la prueba vocacional que se realiza  a los estudiantes de bachillerato resulta una gran pérdida de tiempo y recursos; podríamos compararla con una prueba diagnóstica a la que nunca se le corrigen las debilidades determinadas. He allí una de las principales razones de la alta deserción escolar en las universidades en los primeros semestres de las carreras.
La vocación es la inclinación hacia cualquier carrera o profesión, pero hace falta mucho más que eso para escoger la profesión de la que vivirás el resto de tu vida. Hace falta deseo, interés, ambición, aptitudes y sobre todo mucha pasión, estas son las características que distinguen la Excelencia en un  Profesional.