El día de ayer me enteré por
www.radiofeyalegrianoticias.net de la
posibilidad de cierre de mi querido liceo “Rafael Villavicencio”; por la poca
matrícula de estudiantes que para la fecha tienen. El problema es tan grave que
han tenido que redistribuir la carga horaria a los profesores y algunos de
ellos han tenido que ser trasladados a otros liceos y uno de sus edificios ya
se encuentra inactivo.
Esto es sin lugar a duda una
situación preocupante ya que afecta a muchos, sin embargo, analizando el
problema a fondo, nace en mí una gran interrogante: ¿El motivo es la baja matrícula
estudiantil? ¿Es posible que ya nadie quiera estudiar allí?
El Ciclo Diversificado “Rafael
Villavicencio”, nació el 07 de noviembre de 1960, es una de las instituciones
con mayor tradición en la ciudad de Barquisimeto, cuenta con una
infraestructura propia, privilegiada por su extensión y posee un gimnasio
cubierto (uno de los mejores en cuanto a instituciones educativas se refiere),
canchas deportivas, un gran número de aulas (las cuales son utilizadas también por
otras instituciones a nivel universitario y estudiantes de parasistemas),
comedor, instalaciones médico-odontológicas y una sala múltiple.
Durante las décadas de los
años 80-90 llegó a ser una de las instituciones de mayor categoría en la región,
era un privilegio ser egresado del “Rafael Villavicencio” (yo lo soy), sus
equipos deportivos, quienes se entrenaron en su gimnasio cubierto, conquistaron
grandes triunfos a nivel regional; su banda show era todo un espectáculo en
vivo y quienes practicaban teatro en su sala múltiple obtuvieron numerosos
premios por sus interpretaciones. Poseía un sistema de actividades extracátedras, representada en clubes, y ni hablar de la categoría de sus
profesores, seres entregados por completo a la formación de sus estudiantes,
quien estudió allí por esos años sabe de que le hablo.
Por su cómoda ubicación estudiantes
de cualquier parte de la ciudad estudiaron allí, habitantes del oeste, de la Urbanización
Obelisco, de la Sucre, Municipio Unión, urbanización La Estación y algunos
valientes de la zona norte, En el año 2011 llegó a tener una matrícula
estudiantil de 1800 alumnos, y si bien es cierto que todos se van graduando y
egresando de la institución, también es cierto que existe un gran número de
habitantes en nuestra ciudad en edad estudiantil que obligatoriamente deberían estar
ejerciendo su derecho a la educación.
El posible cierre de una institución
de tal trayectoria y con tan privilegiada ubicación es ya de por si un gran
problema, pero la preocupación mayor resulta del hecho de que ya los jóvenes adolescentes
no quieran o no puedan estudiar y me da la impresión de que este hecho no ha
sido estudiado. Sería interesante investigar si este es un fenómeno propio de
la institución o si está ocurriendo en otros.
En un país como Venezuela,
con tantos problemas sociales y con uno de los índices más altos de violencia
no nos podemos dar el lujo de cerrar instituciones educativas de carácter público,
por el contrario, la iniciativa debe ser la apertura de nuevas posibilidades de
estudio y preparación en todos los niveles de educación. Recordemos lo que dijo
Simón Bolívar: “La esclavitud es hija de las tinieblas. Un pueblo ignorante es
instrumento ciego de su propia destrucción”.
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