sábado, 10 de mayo de 2014

SER MADRE...

EN TIEMPOS DE DICTADURA

No cabe duda que para una mujer el rol más importante de su vida es el de ser madre, y aunque existen excepciones, la gran mayoría antepone el rol de madre por encima de todos los demás. Y es que aun siendo una profesional exitosa o una con mucho poder una mujer nunca dejará de ser madre y de derretirse ante la dulce mirada de su hijo desvalido.
Si a esto le sumamos que muchas de ellas deben levantar una familia sola o con un compañero que a veces se convierte en un hijo más, entendemos la importancia de la mujer dentro de una sociedad; pero en Venezuela el rol de madre ha tomado un giro importante en los últimos años por que además de lidiar con los inconvenientes "normales" de ser mamá ahora la venezolana, madre y ama de casa debe hacer milagros no solo para ganar dinero, sino para conseguir el alimento y otros artículos de uso diario en el hogar. Parte del tiempo libre que disfrutan las madres venezolanas ya no se puede dedicar a la familia pues debe hacer largas colas para comprar los alimentos y artículos de higiene personal que se encuentran en la lista de los más buscados.
A esto debemos sumarle las penurias, desasosiegos y horas de sufrimiento que se viven cuando un hijo sale de casa, no solo en horas de la noche, si no a sus jornadas de estudio o de trabajo; cada vez que un hijo sale debe cargar con una larga lista de santos a los cuales es encomendado para que lo protejan de todo mal.
Pero en estos últimos meses, las madres venezolanas hemos vivido una verdadera prueba de fuego, no solo como madres, sino como ciudadanas de este país que cada día se parece más a un barco sin capitán y por ende sin rumbo definido. Muchas no podrán celebrar su día por que sus hijos están detenidos injustamente por luchar por sus ideales de libertad, otros están hospitalizados o heridos víctimas de la represión brutal del régimen y otras lloran la pérdida física de aquellos que le dieron el título de madres.
Bien lo dijo el poeta, cuando se tiene un hijo se tienen todos los hijos del mundo y es que hay que ser bien desalmada para no sentir dolor de madre cada vez que vemos un estudiante detenido, herido o asesinado por este régimen que no conforme  con llevarnos a un atraso histórico se empeña en destruir el futuro y a quienes son capaces de reconstruir nuestro país.

A todas esas mujeres que han parido a estos nuevos héroes de la patria, mi reconocimiento en este día tan especial el cual no podrán disfrutar con la misma alegría de todos los años, pero si con la convicción de que vendrán tiempos mejores, llenos de libertad y democracia, gracias a estos jóvenes comprometidos con el futuro de nuestra Venezuela.  

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