Por
años he escuchado decir a muchos que hacer lo mismo esperando resultados
distintos es cosa de locos. Sin embargo,
también por años, hemos escuchado a los “representantes” de la oposición solicitando
elecciones. ¿Serà ésta la solución milagrosa a todos y cada uno de los
problemas de este país? ¿Acaso no tenemos 18 años eligiendo diputados, alcaldes,
gobernadores y presidente? ¿Y eso de que ha servido?
Tenemos
un presidente que más que presidente parece un arlequín, de sus seguidores, porque
al resto de los ciudadanos no nos causa ninguna gracia. Tenemos gobernadores y
alcaldes presos por el único delito de ser populares y obtener la mayoría de
votos y aquellos que están libres no pueden gobernar porque les han colocado
gobiernos paralelos que tienen más autoridad y recursos, pero que a la larga no
hacen nada. Y finalmente, la cerecita del pastel, tenemos una AN , de mayoría opositora,
sin autoridad, que cada vez que toma una decisión es revocada por un club de facinerosos
llamado TSJ.
Pregunto
yo: ¿Vamos a continuar haciendo lo mismo? ¿Vamos a salir a votar masivamente para
que siga sucediendo lo mismo? ¿Con el mismo CNE que nos ha robado votos tantas
veces? ¿Con los mismos tumores enquistados en todos y cada uno de los poderes públicos?
¡Vainas de locos! Yo solo soy una humilde ciudadana que vive y padece cada día las
penurias de este país, provocadas por un grupo de personas que no tiene la más mínima
idea de lo que es gobernar un país, pero no por esa razón puedo hacerme la
bruta, ciega, sordo y muda ante lo que estamos viviendo. ¡Ya basta!
Al cáncer
hay que atacarlo por la raíz. Se requieren medidas radicales, radicales, pero democráticas
y nuestra constitución, afortunadamente, contempla la forma de hacerlo. Fuera
de la constitución nada, con la constitución todo.
Pensemos,
no solo en nosotros como habitantes de este hermoso país; pensemos en aquellos
que están por nacer y que merecen vivir en ese país floreciente que algún día
fuimos y disfrutamos algunos, en aquellos que están en formación y que se están
acostumbrando a vivir en la miseria, como pedigüeños, como si eso fuera algo
normal; pensemos en aquellos que se han ido, que han dejado aquí sus amores,
sus raíces, su sueño de hacer de este país el mejor del mundo; pensemos en
aquellos que han muerto en cada marcha, cada protesta, que han dado la vida con
la esperanza de devolver la democracia a Venezuela y la libertad a cada uno de
sus habitantes.
Dejemos
de hacernos los locos y llamemos a las cosas por su nombre, esto es una
dictadura comunista y militar; ir a elecciones sería bañarlos de democracia ante
la comunidad internacional y darles un nuevo aire para que continúen masacrando
y destruyendo al país.
Somos mayoría
y eso lo hemos demostrado en los últimos días, cualquier acción democrática y
dentro de la constitución que conlleve a la recuperación de la República será respaldada
por todos, no es el momento de individualismos, ni de pensar en el cargo que
pueda obtener este o aquel, nos estamos jugando el futuro del país y el de
nuestros hijos, es el momento de actuar en función del colectivo y de los
beneficios de la mayoría e incluso de aquellos que nos adversan.
Y
recuerden: Hacer lo mismo esperando resultados diferentes es ¡Vaina de locos!









